lunes, 30 de diciembre de 2013

Pastora

Zambra-farruca de Quintero, León y Quiroga. Publicada en 1956, perteneciendo al espectáculo "El Patio de los Luceros".


Letra:

"En un pueblecito blanco y marinero,
eran como hermanos Manolo y José,
hasta que una tarde, junto a su velero,
un pozo de amores abrió mi querer.

Me miró Manolo, alegre y valiente;
Jose, con orgullo de hallarse a mi vera;
y ahora, por mi culpa, están frente a frente,
igual que dos locos, igual que dos fieras.

Y a la 'madrugá',
sin saber de quién,
me trae una copla la brisa del mar,
que como un martillo golpea mi sien:

Tus ojos como las moras,
Pastora,
encendieron mi querer,
y mi corazón te llora,
Pastora,
sin que me pueda valer.

Yo juré poner un muro
de distancia entre los dos;
mas no cumplo lo que juro,
porque me falta valor.

Y eres luna, sol y aurora,
Pastora;
tus ojitos son mi luz
y esta pena me devora:
quiéreme, por tu salud;
ay, Pastora, mi Pastora,
que tu amor me tiene en cruz.

No le di a ninguno vela en mis amores
ni avivé aquel odio que estaba de pie;
y un día delante de los pescadores,
riñeron a muerte, cayendo Manué.

Las calles del Puerto de Santa María,
corro espavoría como un alma en pena;
mis ojos son fuentes de noche y de día.
¿Por qué no me llevan con él a la trena?

Dentro del penal,
ahora sé de quién
y es la voz que llora en la 'madrugá'
que, como un martillo, golpea mi sien:

Tus ojos como las moras,
Pastora,
encendieron mi querer,
y mi corazón te llora,
Pastora,
sin que me pueda valer.

Yo juré poner un muro
de distancia entre los dos;
mas no cumplo lo que juro,
porque me falta valor.

Y eres luna, sol y aurora,
Pastora;
tus ojitos son mi luz
y esta pena me devora:
quiéreme, por tu salud;
ay, Pastora, mi Pastora,
ponme rosas en la cruz".

De la Loba...

Magnífica pieza, que usa el mote de la protagonista de una famosísima copla de Marifé de Triana ("La Loba"), del estupendo grupo La Canalla. Perteneciente a su primer disco: "Flores y Malas Hierbas" (2010). También en mi canal, "Gabriela", del mismo grupo, salvo que de su segundo disco. Otra versión de este "De la Loba..." es la que grabara Pasión Vega para su CD "La Reina del Pay-Pay" (2006), salvo que llamada "Una Copla pa' la Lola". Compuesta por Antonio M. Romera Domínguez y Julián Vargas Rodríguez, se puede considerar como un gran ejemplo de cómo hay que hacer la copla en el siglo XXI. Letra de la versión de La Canalla (la de Pasión viene a ser igual, excepto porque nombra a la protagonista como la Lola, en lugar de la Loba):





Letra:

"De la Loba la gente murmura
verdades oscuras de tiempos atrás:
que si vino una vez un marinero,
que con sus te quiero la fue a enamorar,
que si todas las noches sin luna
rondaban su alcoba por la 'madrugá';
y la Loba sus carnes hambrientas
saciaba en la puerta, abierta en par en par,
abierta en par en par.

Que lo mismo que aquel hombre
muchos más la pretendían,
y tuvo que huir la Loba
llevando negra la honra
y el vientre lleno de vida.
Y aunque hay veces que
quisiera a la gente pregonarle,
para guardar su memoria
prefiero callar mi historia
y de la Loba que ni hablen.

Lo mismito que a la Magdalena
le tiraron piedras el día que se fue,
arrastrando como única pena
la de ser mas hembra que cualquier mujer.
Yo no sé lo que tiene la Loba,
porque por su boca nunca dijo 'ná',
pero sé bien el fin de la historia
y con mi silencio la pienso enterrar,
la pienso enterrar.

Que lo mismo que aquel hombre
muchos más la pretendían
y tuvo que huir la Loba
llevando negra la honra
y el vientre lleno de vida.
Aunque hay veces que
quisiera a la gente pregonarle,
que mientras la tuve viva
fue la Loba en mi fatiga
la más Loba y la más madre.
De la Loba que ni me hablen".

lunes, 16 de diciembre de 2013

Canto Inca

Genial pieza de la artista (compuesta por D. R,), indudablemente digna de ser rescatada, y que demuestra que fue Malena una pionera musicalmente fusionando. La artista también llegó a grabar esta canción con el nombre de "La Cinta Morada". Orquesta de Cámara de Madrid, conducida por Augusto Algueró, y, al parecer, supervisada por Daniel Montorio. Era Imperio una artista genial y de personalidad única. Por ejemplo, cabe destacar una anécdota que dice que en 1986 le preguntó un periodista que si no le daba reparo seguir usando tal nombre (Imperio Argentina), y rápidamente (como de costumbre en ella en tales respuestas), contestó: "Hijo mío, ¿qué quieres que le haga, que me cambie el nombre a República Argentina?".


LETRA:

"Ah, la cinta morada
jamás pierde el color.
La cinta morada
jamás pierde el color

Igual que la cinta,
tampoco yo pierdo
contigo el amor.
Igual que la cinta,
tampoco yo pierdo
contigo el amor.

Ah, si alguna vez viene
borrachito mi amor,
si alguna vez viene
borrachito mi amor,
yo le quito el saco,
le quito el sombrero,
después el chalecón.
después los zapatos,
después la camisa,
pero no el pantalón. Ah...".

martes, 12 de noviembre de 2013

Alborada

Pieza de la artista cubana Olga María Guillot (Santiago de Cuba, 9 de octubre de 1922 - Miami, 12 de julio de 2010), que fue una cantante cubana que se hizo popular en toda América Latina al interpretar temas musicales pertenecientes al género del bolero como "Miénteme", "La Gloria Eres Tú" o "Tú me Acostumbraste". Durante su carrera artística de casi siete décadas, obtuvo 20 Discos de Oro, 10 de Platino y 1 de Diamante, como así también un premio Grammy Latino, por su trayectoria, en 2007. Otra muy buena versión de este "Alborada" es la de Orlando Vallejo.




"Nuestras hermosas campiñas,
cuando el alba las ilumina
y resplandecen los montes,
alumbrados por el sol,
¡qué lindo trina el sinzonte!
¡Qué alegre canta el zorzal!
¡Todo color esmeralda allá
por el manigual!

¡Qué linda la alborada, qué primor,
cuando asoma en la montaña!
¡Qué lindas se ven las cabañas
con los rayitos del sol!

Cuando el rayo matutino
despierta a todo el ganado,
el brilante sol alumbra, el campo luce dorado.

Desde la montaña verde,
qué alegre se admira el río,
y bello el monte sombrío,
que en la arboleda se pierde.

¡Qué linda la alborada, qué primor,
cuando asoma en la montaña!
¡Qué lindas se ven las cabañas
con los rayitos del sol!

En estos campos gloriosos,
en medio de las sabanas,
veo las verdes montañas,
y esos florescentes montes:
el alma vive extasiada
la vuelta de la alborada
mientras que el sol ilumina
a los bellos horizontes.

¡Qué linda la alborada, qué primor,
cuando asoma en la montaña!
¡Pero qué lindas se ven las cabañas
con los rayitos del sol!".

Cuenta

Bolero-canción que interpreta magistralmente la Piquer, compuesto por Ochaíta, Valerio y Solano. Mi canción favorita de aquel último disco.

En 1962 grabó, con la Gran Orquesta de Conciertos dirigida por el Maestro Cisneros, Doña Concha Piquer su mítico último CD y estando ya retirada, siendo el que nos ocupa el octavo tema del mismo. Cuando la Piquer se retiró, aún tenía contrato vigente con su discográfica, con lo cual tuvo que grabarlo tal material, para terminar así con el mismo. Único disco de la artista con sonido estereofónico, que además se editó tanto en vinilo como en casette. En la foto del vídeo, la portada del vinilo.



"Todo tú en tus dos manos
solamente, con el gesto
fatal del bello arquero,
yo cigüeña en la torre de mi frente,
guardando un equilibrio de lucero.

Tú violando mis rimas y mis rosas
en la quietud sin voz de mis jardines,
y yo signando mis pequeñas cosas
con sangre de mis blancos serafines.

Dame lo que fue mío y me robaste;
aquel minuto que se fue cantando,
perdido entre tus menos y tus más:
en la suma, ay, amor,
te equivocaste, te equivocaste.

Dame mi cómo, mi por qué y mi cuando,
para que quede, para que quede
nuestra cuenta en paz.

Dame lo que fue mío y me robaste;
aquel minuto que se fue cantando,
perdido entre tus menos y tus más:
en la suma, ay, amor,
te equivocaste, te equivocaste.

Dame mi cómo, mi por qué y mi cuando,
para que quede, para que quede
nuestra cuenta en paz".

El Mentir de Tus Ojos

Impresionante tango compuesto por Alfonso Borrego Fernández y Mauricio Torres. Publicado en 1933 con el sello Parlophone.



"Ya no me engañan tus bellos ojos,
pues su lenguaje sé ya entender:
sé que fascinan, sé que arrebatan,
mas sus hechizos sé comprender.

Quiero olvidarte aunque me muera,
he de lograrlo, ya lo has de ver:
como he sabido quererte tanto,
odiarte tanto he de saber.

Como a un muñeco,
que no tiene alma,
así burlaste mi vida y mi fe;
mentiras fueron tus dulces promesas,
falsa aventura que tanto anhelé.

Ya no te creo, que mienten tus ojos,
mienten tus labios y miente tu voz.
Quiero morirme por no creerte:
antes la muerte que tu traición.

He muerto porque no miro
tus ojos,
pero no puedo mirarlos,
que me pueden traicionar:
antes que me engañes nuevamente,
he de despreciar la vida
por querer y por odiar.

Yo he sido esclavo
de tus caprichos
pues tu mirada me cautivó:
dichoso he sido con tus mentiras
hasta que mi alma las descubrió.

Ya no me engañan tus bellos ojos,
su dulce encanto ya se rompió:
viendo en tus ojos,
y tan cruelmente,
que expiran fuego de odio y amor.

Muero porque no miro
tus ojos,
pero no puedo mirarlos,
que me pueden traicionar:
antes que me engañes nuevamente,
he de despreciar la vida
por querer y por odiar".

Caminito del Río

Desconocida pieza de la genial artista, que fuera, sin duda, la que más triunfara de su época en el cine. En tu honor, Malena. Canción castellana compuesta por Guillermo Casas, y Sebastián Franco Padilla. Acompañamiento de orquesta del primero.





"Por el sendero que baja al río,
canta que cantaban mis amores:
van al encuentro del dueño mío;
piedras que piso se vuelven flores.

No le digas a nadie que me has besado,
que yo ni a mi almohada se lo he contado.
De aquel beso la cuenta ya está saldada, y
como te lo he devuelto, no debo nada.

Mozo de las fajas negras,
mozo de camisa blanca,
mozo del sombrero nuevo que compraste en Salamanca,
no blasones de dinero, ni presumas de buen mozo,
que al galán a quien yo quiero no lo quiero vanidoso.

Cuando iba al río me acompañaba
un cantarillo y un corazón:
el uno en busca de aguita clara,
el otro en busca de una ilusión.

Con el cántaro lleno
vengo del río, pero en cambio
mi pecho está vacío:
como aquel amor mío ya no me quiere,
ya no hay nadie en el río que a mí me espere.

Mozo de las fajas negras,
mozo de camisa blanca,
mozo del sombrero nuevo que compraste en Salamanca,
no blasones de dinero, ni presumas de buen mozo,
que al galán a quien yo quiero no lo quiero vanidoso;
no blasones de dinero, ni presumas de buen mozo,
que al galán a quien yo quiero no lo quiero vanidoso.

Caminito del río...".