miércoles, 17 de febrero de 2016

Por un Amor


Tango, de la película homónima al mismo, compuesto por Tomás de León, Julio Santanera y Mauricio Torres. Se publicaría en 1941 en un disco Odeón que de cara contraria incluía la marcha "Quiero Ser Estrella", también disponible en mi canal. Inés Peña las Heras, alias Inesita Pena (o Peña), era una menuda cancionista, compositora, bailarina y estilista de tango argentina, con  descendencia española. "La picardía es un elemento que me acompaña y me ha hecho triunfar", declararía. Su repertorio estaba compuesto, además de por tangos, por chacareras, canciones porteñas, vidalitas y demás. Llegaría a grabar, para el citado sello Odeón, con Celia Gámez. Se desconoce su fecha de nacimiento o muerte. Para una amplísima información sobre Inesita Pena, se recomienda el siguiente enlace: http://www.todotango.com/creadores/biografia/1773/Inesita-Pena/.


Letra:

"Cuántas veces he llorado sin querer,
he soñado la alegría de tu amor.
En mis labios tu nombre vibraba
con temblores de caricias y dolor.

Tú a la fama te elevaste sin pensar
que mi gloria era quererte, y nada más.
Y a la vez que la dicha me dabas,
sin saber me condenabas a llorar.

Que tu piedad del hambre me apartó
y yo tu alma 'bendecí' mil veces.
Cuánto bien me hiciste, 
y sin embargo sufro.

Que quiero ser tan pobre como fui,
amar sabiendo que mi amor profundo
ha de morir herido de dolor 
pensando siempre en ti.

No me quedan ilusiones que soñar,
ni esperanza, amores a qué cantar.
Qué me importa el lujo y la gloria:
lo que quiero eso no lo puedo lograr.

De oro y fama tú has colmado mi ambición,
me has traído el lamento de la ilusión,
pero a cambio de toda esta dicha,
vos truncaste mi alma y mi corazón.

Tu piedad del hambre me apartó
y yo tu alma 'bendecí' mil veces.
Que cuánto bien me hiciste, 
y sin embargo sufro.

Quiero ser tan pobre como fui,
amar sabiendo que mi amor profundo
ha de morir herido de dolor
pensando siempre en ti".

miércoles, 18 de noviembre de 2015

¿Fue Como Beso o Llanto?


Poesía que Pedro Salinas publicara en su libro "Razón de Amor" (1936). En el mismo, examinaría lo que queda del amor cuando este acaba. La pasión y el dolor de la separación son, por tanto, los temas centrales del libro. Recita José Francisco Díaz-Salado, del programa de radio "La Voz Silenciosa", de Cadena Radio, más concretamente en su emisión número 1217 del 4 de marzo de 2012. Pedro Salinas Serrano (Madrid, 27 de noviembre de 1891 – Boston, 4 de diciembre de 1951) fue un escritor español conocido sobre todo por su poesía y ensayos. Dentro del contexto de la Generación del 27 se le considera uno de sus poetas mayores. Sus traducciones de Marcel Proust contribuyeron al conocimiento del novelista francés en el mundo hispano-hablante. Al concluir la Guerra Civil Española se exilió a Estados Unidos hasta su muerte. Implicado en la creación de la Universidad Internacional de Verano de Santander (de la que sería secretario general entre 1933 y 1936), conoció allí en el verano de 1932 a una estudiante estadounidense, Katherine Prue Reding (nombre de soltera), que sería luego profesora de lengua y literatura española en el Smith College (Northampton, Massachusetts). Ella, siendo su amante, fue la destinataria de la trilogía poética de Salinas "La Voz a ti Debida" (acaso su obra más conocida), el citado "Razón de Amor" y "Largo Lamento". La mujer del poeta acabó descubriendo la infidelidad e intentó suicidarse, por lo que Katherine decidió poner fin a la relación. Ya casada Katherine (ahora apellidada R. Whitmore) con un compañero del Smith College, tuvo aún esporádicas noticias sobre Salinas, si bien la relación se acabó marchitando. Se vieron por última vez en 1951, poco antes de la muerte del poeta. Ella, que falleció en 1982, autorizó la publicación de su epistolario con Salinas, guardado en la biblioteca de la Universidad Harvard, siempre que fuera 20 años después de su muerte y se omitieran las cartas que ella le envió. Las que le escribiera Salinas son unas trescientas, testimonio de una relación que duró quince años hasta su conclusión en 1947.

Letra:

"¿Fue como beso o llanto?
¿Nos hallamos
con las manos, buscándonos
a tientas, con los gritos,
clamando; con las bocas
que el vacío besaban?

¿Fue un choque de materia
y materia, combate
de pecho contra pecho,
que a fuerza de contactos,
se convirtió en victoria
gozosa de los dos,
en prodigioso pacto
de tu ser con mi ser
enteros?

¿O tan sencillo fue,
tan sin esfuerzo, como
una luz que se encuentra
con otra luz, y queda
iluminado el mundo,
sin que nada se toque?

Ninguno lo sabemos.
Ni el dónde. Aquí,
en las manos,
como las cicatrices,
allí, dentro del alma,
como un alma del alma,
pervive el prodigioso
saber que nos hallamos,
y que su dónde está
para siempre cerrado.

Ha sido tan hermoso,
que no sufre memoria,
como sufren las fechas,
los nombres o las líneas.

Nada en ese milagro
podría ser recuerdo:
porque el recuerdo es
la pena de sí mismo,
el dolor del tamaño,
del tiempo, y todo fue
eternidad: relámpago.

Si quieres recordarlo
no sirve el recordar.
Sólo vale vivir
de cara hacia ese dónde,
queriéndolo, buscándolo".

domingo, 8 de noviembre de 2015

Juan El Golosina Recitando a Rafael de León




NOTA: Por temas de copyright, en YouTube he tenido que subir este vídeo del revés. Click para verlo del derecho: http://tu.tv/videos/juan-el-golosina-recitando-a-rafael-de-leon-serie-textos-narrados-.

Juan El Golosina narrando dos poemas de Rafael de León. Primero, "Centinela de Amor", y luego la primera parte de "Cuatro Sonetos de Amor", en el "Sálvame Deluxe" de Telecinco del 18 de abril de 2014. También en mi canal, Lola Flores narrando este último poema con su letra subtitulada (https://www.youtube.com/watch?v=aDtSbJ2YTwM), el cual en realidad no tiene nombre, como el resto de los cuatro sonetos, si bien el segundo daría lugar a la famosa copla "Ten Cuidado" y el tercero a "Con Ruedas de Molino". Tratándose de versiones de los que recitan, lo que declama Juan El Golosina es lo siguiente:

"Te puse tras la tapia de mi frente
para tenerte, para tenerte
así mejor guardado,
y te velé, ay, amor, diariamente
con bayoneta y casco de soldado.

Te quise tanto...
pero un día me dijiste
'no te quiero',
y mi tapia de amor se vino al suelo,
apartada, apartada en un poquillo
de 'rescombro'.

La saliva, la saliva en mi boca
se hizo nieve, y me morí
como un jacinto breve
apoyada en la rosa de tu hombro.

Porque decir 'te quiero' con la voz velada
y besar unos labios dulcemente
no es tener fe, es encontrar
la fuente que te brinda la boca enamorada.
Un beso así no quiere decir nada.
Es ceniza de amor,
no es labia ardiente.
En el amor, en el amor
hay que estar siempre presente,
mañana, tarde, noche y madrugada.

Que cariño es más potro que cordero,
más ceniza que amor,
sol, no lucero,
perros en el corazón,
candela viva.
Lo nuestro, lo nuestro no es así,
pa' qué engañarnos.
Lo nuestro es navegar sin encontrarnos,
a la deriva, amor, a la deriva".

Juan Díaz (24 de diciembre de 1945), más conocido con el sobrenombre de El Golosina, es un personaje mítico de la farándula española. Nacido en la localidad sevillana de Alcalá de Guadaira, en su juventud trabajó fregando platos en el Hotel Mont Cervin, en Zermatt, Suiza. Se trasladó pronto a Madrid en busca de una oportunidad como bailaor de flamenco, si bien su debut en el arte fue como artista de cabaret, aunque más que como bailarín hoy es conocido por su habilidad para hacer amigos famosos, especialmente Lola Flores y toda su familia. Incluso Antonio Flores le dedicó una canción: "Juan El Golosina" (del sublime disco "Cosas Mías", de 1994), compuesta en letra (por ejemplo: "en el colegio le llamaban El Gallina, le comparaban con jarrones de la china. Oía un petardo, creía que era una bomba, y dando un grito, saltaba a la comba"). y música por el propio Antonio. "Lola me quería siempre a su lado: no me dejaba ir y, si dormía una noche en mi casa, me llamaba cada dos por tres con la menor excusa. A las dos, las tres o las cuatro de la madrugada me pedía que volviera a su casa para hablar tranquilos, porque se le había ido el sueño", declararía El Golosina de su gran amiga Lola Flores. Personaje televisivo sin par, participaría en el reality "Supervivientes" (2009). Duró 42 días, y fue eliminado a la primera nominación con un 72% de porcentaje, acaso por haber caído nominado ante una de las grandes favoritas: Daniela Blume, que acabara pidiendo que la expulsaran, igual que El Golosina pidió que lo nominaran. "Me hubiera gustado nacer mujer para ser folclórica", declararía en "La Caja Deluxe" de "Sálvame Deluxe".

sábado, 31 de octubre de 2015

El Sabueso


Hoy, 31 de octubre de 2015, día que pertenece a la noche de Halloween, he querido subir esta narración y homenaje a Lovecraft. Nos ocupa un cuento fantástico, protagonizado por un "sabueso" que en realidad no lo es, que sería publicado, como "The Hound", en la edición de febrero de 1924 de la revista Weird Tales. Además de ser uno de los dos relatos de hombres lobo del autor, siendo el otro "El Devorador de Fantasmas" ("The Ghost-Eater") -1924-, "El Sabueso" es su primer relato en mencionar el libro prohibido del árabe loco Abdul Alhazred, el mítico, imaginario y "lovecraftiano" Necronomicón. Como curiosidad, destacar que "El Sabueso" nombra al legendario pintor español Goya. Además, muchos consideran al presente como uno de los primeros cuentos de "Los Mitos de Cthulhu", ciclo literario de horror consolidado entre 1921 y 1935 por el autor y acrecentado por otros escritores pertenecientes al llamado Círculo de Lovecraft (Henry Kuttner, Robert Bloch, August Derleth, Ramsey Campbell, Brian Lumley...). Se la considera también una mitología inventada propia, y la denominaría el mismo Lovecraft como de "horror cósmico", término que hoy se tiene por una filosofía literaria en sí (también llamada cosmicismo). El 16 de septiembre de 1922 el maestro H. P. Lovecraft decidió visitar junto a su amigo Reinhard Kleiner, un joven aficionado al periodismo amateur que habría conocido allá por 1916, la iglesia Flatbush Reformed Church de Brooklyn y su cementerio. De aquella experiencia, escribiría Lovecraft lo siguiente tiempo después en una carta: "Alrededor de la inmensa mole había un viejo cementerio, con lápidas que databan de alrededor de 1730 hasta mediados del siglo XIX. En una de aquellas desmoronadas tumbas desconché un pequeño fragmento para llevármelo. Se encuentra delante de mi mientras escribo, y me sugiere una historia de terror... Tengo que ponerlo debajo de mi almohada cuando duerma. Quién sabe qué clase de cosas podrían surgir de la tierra centenaria para vengarse de su tumba profanada...". Lovecraft escribió la presente historia poco después de enviar esta carta, utilizando como nombre de uno de los personajes principales el apodo de su compañero Kleiner, al que cariñosamente llamaba St. John. Howard Phillips Lovecraft (Providence, Estados Unidos, 20 de agosto de 1890 – misma ciudad, 15 de marzo de 1937), conocido como simplemente H. P. Lovecraft, es uno de los mejores escritores de, principalmente, terror que haya dado la historia. No obstante, en vida no llegó a publicar un solo libro y no conoció la prosperidad literaria. Luego de fallecer, crearon la editorial Arkhan House para difundir su obra, y desde entonces es junto con Poe el mayor referente ineludible de la literatura de terror. Fue enterrado en un panteón que era de su abuelo. Aunque su nombre está inscrito en la columna central del mismo, ninguna lápida señala su tumba. Muchos años después de muerto, en la lápida que le erigió un grupo de aficionados, puede leerse una línea tomada de una de las miles de cartas que escribía a sus corresponsales: "Yo soy Providence". Fragmento del programa radiofónico "Noviembre Nocturno", de la emisora Radio Ritmo Getafe. En la imagen del vídeo, "Hound of Tindalos 2" ("Perro de Tíndalos 2") del usuario de DevianArt Manzanedo. Los perros de Tíndalos son unas criaturas ficticias creadas por el escritor estadounidense Frank Belknap Long para el universo de ficción de "Los Mitos de Cthulhu". Aparecen por primera vez en el relato de Long "Los Perros de Tíndalos" (1931). Lovecraft menciona a estas criaturas en su cuento "El que Susurra en la Oscuridad" (1931).

domingo, 12 de julio de 2015

¡Cállate la Boca!


Zambra, original de Niña de Antequera, compuesta por Quintero y Gordillo, quien dirigiera la orquesta en este disco del sello Columbia publicado en 1960 (su portada, en la imagen del vídeo). Las cuatro canciones del mismo, en mi canal (https://www.youtube.com/playlist?list=PLb695OCXdA30aGKBeA9dvDrNqsWSbyh8T), así como la versión de Julita Díaz, de misma letra, de esta zambra. La presente artista antequerana, de nombre real María Barrús Martínez, era una flamenca que cantaba copla, con sentimiento y verdad tales, que sabía sobrecoger el alma a la vez que la mecía, a la vez que la desasosegaba y estremecía.


Letra:

"Eran coplas en el viento,
fuego, nieve, Luna y Sol.
Eran glorias y tormentos
los metales de su voz:

'Yo seré un esclavo tuyo,
viviré como los presos
'amarrao' a tu querer,
pero quítale a mis labios,
en la fuente de tus besos,
la calentura y la sed'.



La muerte en la cara,
quizá yo tenía,
y ese fue el motivo
de que se callara
cuando le decía:

'¡Cállate la boca!
Tenme compasión,
que van a llevarme
las palabras tuyas,
a la perdición'.

'Que me llaman lirio,
clavel y azucena,
que me piden cosas
que no puede ser.
Palabritas malas,
palabritas buenas,
que me estás matando,
¡por Diós cállate!'

'Déjame tranquila,
no me vuelvas loca
por lo que más quieras,
calla y no me jures,
¡cállate la boca!'".

martes, 5 de mayo de 2015

Pepa Alegría


Zambra de Quintero, León (letra) y Quiroga (música) que grabara la Ferrer en 1959.

Letra:

"Cuando llegaste como un 'balaso'
yo me llamaba Pepa Alegría,
estaba escrito que entre tus' brasos'
hasta mi nombre se perdería.

Un juramento donde mentabas hasta la muerte;
un torbellino donde mi gloria quedó 'enterrá'.
Final del cuento: Pepa Alegría, pa' no quererte,
se echó al camino del cante, el vino y el ¡ole ya!


No vengas con el achaque
de remediarme la 'vía';
ya no hay minero que saque
del' poso' a Pepa Alegría.

Ni llames a mi 'cansela',
que la fuente se ha 'secao'.
Tengo por muchas candelas
los labios 'achicharraos'.

La compasión que te guía
no la malgastes conmigo,
que ya a tu Pepa Alegría,
por las cosas de la 'vía',
le llaman Lola Castigo.

Donde hubo fuego, 'seniza quea',
pero tu idea no es de ese estilo.
Quieres pagarme con tres 'moneas',
por si te mueres, 'morí tranquilo'.
Mas no hay dinero para esa cuenta 'sardar' conmigo,
ni un 'abogao' que eche la firma de tu perdón.
Yo solo quiero que cobre en sangre Lola Castigo,
lo que ha 'llorao' Pepa Alegría por tu traición.

No vengas con el achaque
de remediarme la' vía';
ya no hay minero que saque
del poso a Pepa Alegría.

Ni llames a mi 'cansela',
que la fuente se ha 'secao'.
Tengo por muchas candelas
los labios 'achicharraos'.

Para cien años y un día,
tres veces yo te maldigo:
una, por Pepa Alegría,
una, por Pepa Alegría,
y dos, por Lola Castigo".


Reja de mi "Soledá"


Bolero-zambra compuesto por Quintero, León y Quiroga. Rosita Ferrer, que la grabara en 1961 para La Voz de su Amo y con el título, tal cual, de 'Reja de mi "Soledá"', lo estrenaría. Dos años después, lo grabaría Imperio de Triana con Columbia. Otra versión es la que hiciera Mercedes Ríos en la gala 17 de la tercera edición del programa de canal Sur "Se Llama Copla" (primeros de 2010), siendo la única que lo ha cantado en el mismo.

Letra:


"Reja de mi desventura,
reja de mi soledad,
donde lloro mi amargura
a oscuras y sin hablar.

De noche creo que siento
un galope en mis umbrales,
mas después solo es el viento
quien golpea mis cristales.

No tengo una flor siquiera,
ni tampoco una canción,
pero de qué me valiera
cuando no tengo a mi vera
al rey de mi corazón.

En medio de mis macetas,
oculta entre rosas de abril y de mayo,
mi dicha estaba completa
cuando él a esos hierros
ataba el caballo.

Un año en amor cautivo
y de pronto, ¿qué pasó?
Que sin darle ni un motivo
por mi reja no volvió.

Reja de mi desventura,
reja de mi soledad,
donde lloro mi amargura
a oscuras y sin hablar.

De noche creo que siento
un galope en mis umbrales,
mas después solo es el viento
quien golpea mis cristales.

No tengo una flor siquiera,
ni tampoco una canción,
pero de qué me valiera
cuando no tengo a mi vera
al rey de mi corazón".